Yo y mi contexto
Esta nota podría ser propia e incluso no serla. Pero de hecho, lo és. He podido observar cómo nuestro contexto modifica nuestras conductas, nuestros razonamientos, nuestras ideas. Podrías argumentar, corréctamente, que eso no es así. Pero de hecho, lo és. Rodearnos de Mengano o Futano puede hacer que modifiquemos nuestras acciones, que las minimicemos o dormitemos. Lo que provoca que seamos nosotros a medias, que no seas tú. Al principio sufrimos un proceso de revelión. Lo que creemos, como somos, intenta luchar para mantenerse intácto, para valorarse frente a los demás. Pero nuestro contexto nos va decantando, dejando abajo (dentro) nuestras respuestas a ciertos estímulos, nuestra esencia. Poco a poco vamos reajustándonos para mezclarse en, como decía, nuestro contexto.

Lo bueno es cuándo radicálmente éste cambia, de repente, aquello que estaba latente, dormitando; despierta, resurge y nos invade. Empezando un proceso de desintoxicación ’social’, en el cuál empezamos a atar cabos, a observarnos desde fuera. A ser objetivos con nuestro ser. Es entonces cuando comienza la fusión de lo que haces con lo que piensas, un Limbo en el que empiezar a sentirte a gusto, o al menos ‘no desorientado’. Aunque sin darnos cuenta, el Limbo era el mundo anterior en el que estábamos, donde pagábamos por nuestras ‘penitencias’, provocadas en él.
Total, y en plan vanal, volvemos a ser nosotros, y a sentirnos bien. La orignalidad vuelve a nuestras vidas. Y nos damos cuenta de que no eramos tan diferentes, simplemente estábamos en un contexto ‘equivocado’. Malos o buenos; simpáticos o antipáticos. Pero al fin y al cabo. TÚ.







This is default description text on Padangan Themes, of course you can change this text via you profile administration.