Hoy ha empezado la Universidad en Murcia. Es uno de esos días que me gusta, pero que es raro a más no poder. Por un lado, tenemos a personas que continúan sus carreras como si nada. Han pasado el verano trabajando y están preparados para seguir con todo el ritmo que llevaban hasta ahora, con sus amigos de siempre y con todo prácticamente igual, aunque alguna asignatura por ahí colgando de otros años.
Pero también hay otro tipo de personas. Los que empezamos carrera. E incluso os digo más, hay dos variantes para éstos últimos. Porque están los que hoy, empiezan la Universidad, por primera vez. Los novatos, los pollos, los nuevos universitarios. Éstos tendrán un día raro, lleno de esperanzas y de espectativas. Pensando qué será lo que les deparará el futuro, con muchísimas dudas sobre millones de temas, sobre ellos, sobre l oque se encontrarán, y en general sobre qué será su vida de adulto, que por fín, empieza hoy. Algunos de éstos, lo único que estarán pensando hoy será qué van a cenar esta noche, cuando lleguen a su piso recien alquilado, y sin nada en la nevera ni ninguna receta ni habilidad para cocinarla… pero esa es otra historia.
Como decía, hay dos tipos de variantes de los que empeizan la universidad hoy. Ya he comentado una, los novatos, pero luego estamos lo s que acabamos de terminar una Diplomatura, y empezamos una Licenciatura, pero solo el segundo ciclo de la misma. Es decir, hacemos 3º y 4º de alguna Carrera Universitaria. Éstos, y hablo por mi caso, estamos en una coyuntura diferente. De repente, nos vemos sin la gente que conocemos, en otra facultad que no tenemos controlada y sin saber muy bien a quién acudir. Con la seguridad de saber que ya no eres un novato y que sabes ‘de qué va la cosa’, pero realmente sin saberla… disimulando. Y es que realmente llegamos a un sitio nuevo, y no sabemos qué tenemos que hacer. Entendemos de qué va el tema, pero nos adaptamos a cosas nuevas, profesores nuevos, y lo más importante, amigos nuevos. Es extraño. Cuando estás algún tiempo en una carrera, empiezas a pensar que las demás son igual, que si conoces una lo conoces todo. Pero por cierto es que no es así. Y te ves, por la mañana temprano, en una facultad en la que no sabes donde están las máquinas de café, y ni siquiera los aseos. Y aunque te duela, sientes que esa no es ‘tu casa’. Son conceptos diferentes, momentos diferentes. Pero igual de bonito que tu primer día de Universidad, el primero de verdad, el de los pollos.
Hoy, todo huele a fresco, a nuevo, a desconocido. Los cambios de aires siempre vienen bien, y hoy, primer día de universidad para todos, es cuando piensas que hay algo por lo que te levantas cada mañana. Y que en un futuro, llegarás al trabajo que te gusta. Hoy, más que ningún otro día, es el día de las Esperanzas.
Y tú, ¿Qué sientes el primer día de Universidad?